SIN MEMORIA

Cuando me desperté, los complejos habían desaparecido. Por supuesto no tenía ninguna intención de ir a trabajar aunque me fascinase la idea de tramitar papeles y hacer mil fotocopias al cabo del día; pero esa mañana todo parecía indicar que sería distinta. Era martes (creo) y cogí varios números para contemplar algún minuto más a la frutera del super. Aunque no era guapa, su manera de hablar me transmitía una tranquilidad que hacía parar el tiempo y devolverme al estado intrauterino que nadie recuerda pero seguro era feliz. Hasta 5 números distintos para observarla. Regresé a casa recordando que no recordaba la noche anterior, no era consciente de meterme en la cama, ni siquiera si había cenado.
En el armario sólo quedaba un traje de boda y el buzo para entrar a formar parte de la estación S.I.M.A. Recordé que aunque nunca pasaba de la primera prueba, se desacían en elogios antes de declararme nulo o como decían ellos "no apto". Pero regalaban el traje, un mono azul, totalmente inífugo y que reprime los iones... había que intentarlo. Ah... llevaba un para de años colgado cerca de la corbata y el traje de boda, creo que de la última boda, mi boda. Claro que no recuerdo tampoco si me acosté cerca de alguien esa noche... no tenía mujer...creo... sólo dos trajes y uno de ellos (eso si lo tengo claro) tenía la etiqueta de la boutique de novias que está enfrente de esta ventana y hoy está cerrada (no sé porqué)
Me pregnto porqué recuerdo ciertas cosas y no consigo descubrir si mi vida en estos momentos tenía algún sentido.
Vacío de recuerdos y con la intención de volver a la frutería a por más números, me decidí a coger la agenda y buscar algún nombre que me orientase... Alfredo, Banco, Carmen... no encontraba nada  que me sobresaltase, quizá algún apodo que me resultara familiar. Ni un sobresalto ni un misarable subrayado! Todas las letras con la misma caligrafía de niño aplicado sin recordar si había ido alguna vez a la escuela! Por lo menos sabía contar, lo intuí cuando pasé hasta tres veces por la misma página con un nombre que destacaba por encima de los demás... creía que era un nombre, pero cuando me detuve unos segundos entre Carmen y Carlos se encontraba la palabra "prueba", sin querer asocié aquella palabra con los momentos de espera dentro del simulador gravitatorio... acerqué un poco más la agenda y cerca de la "c", casi imperceptible leía la palabra "respirar"... en un golpe de vista leí las dos palabras y otra vez volví al estado placentero con el que me había levantado aquella mañana sabiendo que paseaba folios y me fascinaba la frutera, sin comprender el sentido de los trajes pero con la certeza de que serían míos.
Dentro del estado de inconsciencia de mi memoria, rescaté una imagen, montones de arena y una pequeña nave. La mezcla de realidades se amontonaba formando un collage, de vez en cuando me pellizcaba para salir de dudas pero me rendí ente la evidencia, estaba vivo y con otro cardenal en el brazo.
Entré en la cocina saturada de fruta y verdura y busqué alguna pista más aunque sólo fuese conocer mis hábitos alimenticios. Todos los armarios estaban vacíos. Dentro del frigo encontré dos frascos azules, y en las etiquetas se apreciaba la foto de un grupo de personas mirando la mar. Aquello me descolocó por completo pero no quise darlo mayor importancia y volví al cuarto en el que me había despertado, por supuesto ya no sabía si era mío